Presidencia | Cancilleria | Naciones Unidas

Español | English

Debate sobre el Mantenimiento de la Paz y Seguridad Internacionales

(Nueva York, 23 de noviembre de 2011)

Intervención de S.E. Patti Londoño, Viceministra de Asuntos Multilaterales

 

Señor Presidente,

Me es grato presentar mi saludo a Usted Señor Presidente al igual que al Señor Secretario General Ban Ki-moon, cuya presencia enaltece esta reunión.

Quiero agradecer a usted Señor Presidente la convocatoria de esta sesión y las exposiciones del Director Ejecutivo de la Oficina contra la Droga y el Delito de las Naciones Unidas, señor Yuri Fedotov; el Alto Comisionado para los Refugiados, Señor Antonio Guterres y, la Directora de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Chan.

Cuando nos referimos a las amenazas a la paz y la seguridad internacionales tal como se ha hecho en este Consejo a lo largo de los años, hablamos tanto de antiguas como nuevas amenazas. Son múltiples los desafíos de la agenda global, pero no todo fenómeno global de impacto negativo constituye, en sí mismo, una amenaza a la paz y la seguridad internacionales.

Hablar de nuevos desafíos a la paz y seguridad internacionales implica entrar en terrenos amplios e imprecisos. Existen diversas fuentes de inestabilidad en las esferas económica social, humanitaria y ambiental que pueden agravar amenazas existentes y, en situaciones de fragilidad institucional, o en situaciones de conflicto y/o posconflicto pueden tener un mayor impacto. Vale recordar que en el Informe sobre Desarrollo Mundial 2011 se señala que la legitimidad institucional es la clave para lograr la estabilidad, ya que de lo contrario la probabilidad de que surja un conflicto puede incrementarse.

En este contexto, debemos `reconocer que la agenda global es compleja y multiforme, y que, en algunas ocasiones plantea problemas que inciden sobre las condiciones de la paz y la seguridad internacionales. Lo anterior, no significa que el Consejo de Seguridad deba conocer la totalidad de los temas de la agenda global conduciendo a un proceso de "securitización creciente".

El Sistema de las Naciones Unidas ha definido espacios de trabajo específicos. Para hacer frente a los diversos problemas de naturaleza global, la comunidad internacional ha construido una arquitectura especializada y diferenciada que tiene sus propios ámbitos de competencia. En esta construcción, los órganos, agencias y entidades creadas a lo largo de las últimas décadas deben cooperar bajo la premisa de proteger los intereses comunes de la humanidad.

Dentro de sus responsabilidades en materia de mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, el Consejo de Seguridad, atendiendo a las exigencias de la seguridad colectiva, cumple y debe cumplir la importante labor de adelantar iniciativas sustanciales en materia de prevención y solución pacífica de conflictos. Además, el Consejo ha reconocido que la consolidación de una paz sostenible requiere la adopción de un enfoque integrado que fortalezca la coherencia entre las actividades en las esferas política, de seguridad, de desarrollo, de derechos humanos y de fomento del Estado de Derecho.

Como parte de una respuesta coherente y en el ámbito de las situaciones bajo su consideración, el Consejo juega un papel importante en el apoyo al fortalecimiento del Estado de Derecho, y en asegurar la construcción de capacidades nacionales para garantizar la continuidad en el funcionamiento de las instituciones y la provisión de servicios durante la transición y los procesos de consolidación de la paz.

Lo lógico sería encausar las labores del Consejo en dos direcciones que no son excluyentes sino complementarias:

Primera: Que puedan tenderse puentes institucionales transparentes entre las diversas instancias y organizaciones internacionales, a fin de que cada una desarrolle sus propios objetivos, y que exista, al mismo tiempo, la sinergia necesaria para que la información fluya de manera apropiada entre ellas, y para que todas puedan retroalimentarse apropiadamente. Este es un tema de enorme importancia en la discusión sobre la Reforma de las Naciones Unidas. En algunos casos, se trata de mecanismos estructurales, y en otros, de asuntos de procedimiento que debemos discutir.

Los "nuevos desafíos" tienen mecanismos y foros propios en otras instancias de Naciones Unidas e, incluso fuera del Sistema. El análisis por parte del Consejo de los llamados "nuevos desafíos" sólo tiene sentido en la medida en que estos, en determinados casos y bajo circunstancias específicas, pueden contribuir a agravar amenazas ya existentes, en situaciones bajo consideración del Consejo o como parte del análisis estratégico en la prevención de conflictos.

Segunda: Debemos recordar que las funciones del Consejo de Seguridad están delimitadas por la Carta. En los últimos años se ha concentrado de preferencia en el Capítulo VII de la misma, y ha rezagado las previsiones muy amplias establecidas en el Capítulo VI. Valdría la pena, en este sentido, hacer una reflexión sobre cómo fortalecer la aplicación del Capítulo VI para actuar frente a estos nuevos desafíos en el marco de los principios y propósitos previstos en la Carta, para encontrar mecanismos de cooperación efectivos que restauren la confianza y el dialogo en situaciones complejas y de confrontación.

La magnitud y complejidad de la agenda global exigen la acción integral y coordinada de Naciones Unidas y la comunidad internacional. En este sentido, es necesario resaltar la labor de la Asamblea General, y otros foros competentes, dado su carácter universal y especializado, como foros para la discusión y construcción de consensos para abordar los aspectos y desafíos que los llamados nuevos desafios plantean.

Muchas gracias señor Presidente.

ˆarriba

« regresar

Intervenciones 2011