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Debate abierto sobre Operaciones del Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas

(Nueva York, 25 de agosto de 2011)

Intervención de S.E. Embajador Néstor Osorio, Representante Permanente de Colombia

 

Señor Presidente,

Permítame expresarle mis felicitaciones por su iniciativa de organizar el debate abierto sobre Operaciones de Mantenimiento de la Paz y agradecerle la importante nota conceptual que sirve de base a nuestra discusión. Concordamos con la opinión allí expresada en el sentido de que, a pesar de que la noción de "Mantenimiento de la Paz" no aparece en forma explicita en la Carta de las Naciones Unidas, esta se ha convertido en uno de los principales instrumentos de la organización. Así mismo estamos de acuerdo que a pesar de las deficiencias que todavía se presentan, las Operaciones de Mantenimiento de la Paz representan quizás la manifestación más tangible del trabajo colectivo y mancomunado de los Estados Miembros con el fin de mantener la paz y la seguridad internacionales.

Señor Presidente,

Colombia sigue de cerca las discusiones relativas a la restructuración y fortalecimiento del funcionamiento de las operaciones de mantenimiento de paz. Convencidos de la necesidad de promover la convivencia pacífica, participamos de manera continua y constructiva en las tareas que la Organización desarrolla en esta área, y particularmente en operaciones de mantenimiento y consolidación de la paz, como la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití, la Fuerza Multinacional de Paz y Observadores en el Sinaí y la Oficina Integrada de Consolidación de la Paz en Sierra Leona.

Para Colombia, los principios básicos del mantenimiento de la paz tales como el consentimiento de las partes, la imparcialidad, y el uso de la fuerza sólo en caso de defensa propia o defensa del mandato, son de indispensable cumplimiento. Consideramos conveniente reiterar la vigencia de estos principios y resaltar que ellos deben ser tomados en cuenta al momento de analizar las alternativas con las que se busca responder a los desafíos impuestos por la realidad.

Nos alientan las iniciativas orientadas a mejorar los acercamientos entre el Consejo de Seguridad, órgano que planifica y adopta mandatos sobre las operaciones de mantenimiento de la paz, con aquellos que deben ponerlas en práctica, en especial con los países que aportan contingentes. Coincidimos en la perspectiva de que la definición de los mandatos de las operaciones de mantenimiento de la paz debe atender el contexto político y estar orientada a objetivos claros y realistas, que guarden relación con los recursos disponibles. En este sentido, los aportes de la amplia membresía representada en la Asamblea General y en particular del Comité Especial de Operaciones de mantenimiento de la Paz y en la Quinta Comisión resultan fundamentales en la tarea de buscar mayor eficacia y transparencia en las tareas relativas a las operaciones de mantenimiento de la paz.

Considero importante resaltar tres aspectos fundamentales para el funcionamiento eficaz y eficiente de las OMP: "la colaboración en los propósitos", dedicada a los aspectos políticos y de planeación de las operaciones de mantenimiento de la paz; "la colaboración en la acción", orientada a los aspectos operativos en el terreno; y "la colaboración para el futuro", centrada en el desarrollo de capacidades sostenibles para enfrentar los retos por venir.

Uno de los aspectos esenciales para hacer concreta esa colaboración es el establecimiento de un diálogo oportuno, que tenga lugar antes de la aprobación y renovación de los mandatos. Deseo destacar, en ese sentido, la práctica establecida por el Consejo de Seguridad de convocar reuniones con los países que aportan contingentes previamente a la renovación del mandato de la respectiva misión. Alentamos a que se continúe aplicando este procedimiento de manera regular.

Es muy oportuno hacer un balance sobre el significado y alcance de las Misiones para el Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas, pues consideramos apropiado revisar y, si es del caso, proceder al replanteamiento de la naturaleza y propósito de este tipo de misiones. De igual manera, ser más audaces en el despliegue de las tropas y del componente civil, el cual cobra vigencia, debido a que la dinámica de los conflictos ha cambiado sustancialmente por factores tales como el crimen organizado, el desplazamiento masivo, violación de los derechos humanos, entre otros aspectos. Es bien sabido que, las misiones para el mantenimiento de la paz no se pueden circunscribir solo el despliegue de elementos militares y de policía, sino que también, deben tener un plan estratégico que incluya las capacidades nacionales propias de los países afectados o "anfitriones" acompañadas de programas de desarrollo social, político y de desarrollo autosostenible, bajo los principios de respeto y defensa de la población civil (la mas vulnerable), la soberanía y la autodeterminación de los pueblos tal como lo consagra la Carta.

Quiero también resaltar la permanente disposición y receptividad al diálogo que mi delegación ha encontrado en los funcionarios del Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, con motivo de la coordinación de diversos aportes a Haití realizados por mi país, tanto de manera bilateral como a través de la MINUSTAH. Colombia renueva su disposición a compartir los avances institucionales desarrollados. Así mismo, su voluntad de continuar contribuyendo a las operaciones de mantenimiento de la paz en la medida en que nuestras condiciones internas lo permitan y participar activamente en las discusiones relativas a la restructuración y fortalecimiento de la capacidad de las Naciones Unidas en este campo

Muchas gracias, señor Presidente.

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