Presidencia | Cancilleria | Naciones Unidas

Español | English

Debate sobre el Fortalecimiento de la Relación entre las Naciones Unidas y las Organizaciones Regionales, en particular la Unión Africana, en el Mantenimiento de la Paz y Seguridad Internacionales

(Nueva York, 12 de enero de 2012)

Intervención de la Ministra de Relaciones Exteriores S.E. Sra. María Ángela Holguín Cuéllar

 

Señor Presidente,

Quisiera, en nombre del Gobierno de Colombia, felicitar a Sudáfrica por la Presidencia durante este mes y agradecerle por la oportuna iniciativa de convocar este debate de gran pertinencia y relevancia para el fortalecimiento de la cooperación entre las Naciones Unidas y las organizaciones regionales en el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales. Es un honor participar en esta sesión, presidida por el Excelentísimo Presidente Jacob Zuma. También es un placer ver aquí congregados a representantes de alto nivel de distintas regiones.

Durante su presidencia, Sudáfrica también celebra los 100 años de la creación del Congreso Nacional Africano y nos unimos en esta conmemoración.

Agradezco al Secretario General por el Informe S/2011/805, en el que da cuenta de los avances y retos que persisten en el campo de la cooperación entre Naciones Unidas y la Unión Africana en temas de paz y seguridad.

Señor Presidente,

El informe del Secretario General nos deja la inquietud de cómo complementar las operaciones de mantenimiento de la paz, pues ellas por si solas no producen los cambios que los países necesitan en el largo plazo para consolidar su estabilidad y desarrollo. En este contexto, Colombia ha insistido en los debates de los últimos meses en la recuperación de los mecanismos pacíficos de solución de controversias, y hoy queremos resaltar nuevamente la gran contribución de los preceptos del capítulo VI de la Carta de Naciones Unidas.

Este capítulo le permite a la ONU y al Consejo sustentar la búsqueda de soluciones duraderas basadas en la negociación, la mediación y la concertación. Para que estas prácticas sean efectivas, el papel, la visión, y el liderazgo de las organizaciones regionales es crucial. Sin este nada de lo que se haga enfocados en intereses de equilibrio global tendrá los efectos locales que mejoren la situación en el terreno para generar un alivio a las poblaciones afectadas por los conflictos. Ya este tipo de coordinación tiene acciones concretas como las guías comunes que sustenten un marco para la mediación en África basados en los casos de Kenia, Darfur, Somalia y Guinea Bissau y esperamos se profundicen y encuentren mayores mecanismos.

Las operaciones de Naciones Unidas en África ocupan gran parte de su agenda y sin duda la coordinación de los últimos años con la Unión Africana ha sido fundamental para asegurar los éxitos alcanzados. Las 25 operaciones autorizadas por el Consejo de Seguridad en África desde 1990 subrayan la importancia del trabajo de este órgano con la Unión Africana y otras organizaciones sub-regionales en ese continente.

La presencia de algunas de esas operaciones de mantenimiento de la paz en el terreno por períodos prolongados dirige la atención al tema de las metas de salida en la evaluación del trabajo conjunto, pues el criterio de fortalecimiento de capacidad nacional y la creación de condiciones para que los países puedan reasumir su independencia y soberanía plenas y generar desarrollo y bienestar para sus poblaciones, debe ocupar un lugar central.

La experiencia de la Unión Africana nos subraya la necesidad de contar con un enfoque integrado para abordar los conflictos. Esta organización regional se encuentra en situación privilegiada para aportar y definir elementos y establecer estrategias sobre cómo fortalecer la solución de conflictos en su región.

El hecho de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana se reúnan anualmente es un indicativo de la mayor conciencia que existe respecto a la necesidad de concertar políticas y acciones en la búsqueda de soluciones.

Señor Presidente,

El capítulo VIII de la Carta prevé la contribución de las organizaciones regionales como parte integral de la seguridad colectiva y valora su visión, acciones e iniciativas para encontrar soluciones en el ámbito de su competencia. Del apoyo que el Consejo de Seguridad le preste a estos esfuerzos puede depender que la aplicación del capítulo VII de la Carta abra paso con mayor frecuencia al capítulo VI, fortaleciendo así la concertación pacífica y las vías diplomáticas en la solución de conflictos.

No debemos perder de vista que la aspiración más alta frente a los conflictos es alcanzar la paz. En ese sentido, la preservación de los esfuerzos de cooperación debe incluir su continuo ajuste para que no se conviertan en estructuras permanentes al servicio de sí mismas, o cuyo objetivo sea resolver problemáticas coyunturales.

Muchas gracias.

ˆarriba

« regresar

Intervenciones 2012