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Debate general del segmento humanitario del ECOSOC.

(Nueva York, 14 de julio de 2004)

Intervención del Embajador Nicolás Rivas, Representante Permanente Alterno de Colombia

 

Agradecemos al Secretario General por el informe sobre "Fortalecimiento de la coordinación de la asistencia humanitaria de emergencia de las Naciones Unidas" (A/59/93-E/2004/74, del 11 de Junio 2004) y al señor Jan Egeland, Secretario General Adjunto para Asuntos Humanitarios, por la presentación que nos hizo de este informe.

Colombia se suscribe a la presentación hecha por el representante de Qatar, a nombre del Grupo de los 77 y China, y desea referirse a algunos aspectos concretos.

Colombia considera que el trabajo humanitario del sistema de Naciones Unidas y sus asociados encuentra respuesta efectiva mediante un estricto cumplimiento del derecho internacional humanitario, en particular, las Convenciones de Ginebra y sus protocolos adicionales, así como en lo dispuesto por la resolución 46/182 de la Asamblea General, que le dio el mandato a la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas.

Los principios de neutralidad, humanidad e imparcialidad deben regir las acciones humanitarias. La asistencia humanitaria no debe politizarse ni apresurarse a explorar vías que pueden debilitar a los Estados y agravar aún más la situación de las poblaciones vulnerables. La acción humanitaria debe ser ofrecida bajo el requerimiento del Estado receptor, con su consentimiento y respetando el derecho internacional y las leyes nacionales. La asistencia humanitaria debe, no solo parecer neutral e imparcial, sino en realidad serlo.

Señora Presidente,

En cuanto se refiere a mi país, la política de Seguridad Democrática del Presidente Uribe ha demostrado que, mediante el fortalecimiento del Estado de Derecho y de las instituciones democráticas, se aumentan los niveles de seguridad de la población y se encuentran soluciones a los retos en el campo humanitario. Un resultado concreto se observa con el desplazamiento interno en Colombia, que ha disminuido en un 48% durante el último año, a pesar de que en el informe de Secretaría General no se haga un reconocimiento a este logro en un problema tan complejo. En efecto, el párrafo 8 indica que en mi país, como en otros, "se produjeron grandes movimientos de población", sin hacer referencia a los progresos realizados durante el último año y medio en materia de disminución del desplazamiento interno en Colombia.

Somos conscientes que aún queda mucho por hacer. Por eso nuestro Gobierno sigue comprometido en la lucha contra el desplazamiento interno y la atención integral a los desplazados. Cuenta para ello con el apoyo y la solidaridad de los colombianos, así como la importante cooperación y asistencia de las Naciones Unidas, la Cruz Roja Internacional, los países donantes y las organizaciones no gubernamentales.

En este contexto, es importante anotar que el Gobierno Colombiano aplica principios rectores de los desplazamientos internos como garantizar la voluntariedad, la seguridad y la dignidad de la población desplazada que retorna. Para el Gobierno es impensable el acompañamiento, la facilitación o la promoción de retornos de carácter forzado. Los retornos se desarrollan en virtud de un protocolo que define con precisión cada una de las etapas del proceso, sus componentes, los actores comprometidos, las ayudas requeridas y el seguimiento que debe realizarse posterior al retorno. Para este último, la Red de Solidaridad Social, entidad rectora del Estado colombiano en la materia, desarrolla mecanismos de seguimiento que facilitan el monitoreo de la situación de la población retornada, el cumplimiento de los compromisos adquiridos por las diferentes entidades, y las alertas de situaciones que pongan en riesgo la seguridad de esas personas. Todo para asegurar la sostenibilidad de los procesos de retorno.

Señora Presidente,

Nuestro Gobierno reconoce el trabajo humanitario del sistema de la ONU y sus asociados como un apoyo a los esfuerzos de los Estados afectados y considera que el estricto cumplimiento del derecho internacional humanitario contribuye a aliviar la situación de la población vulnerable. La creación de capacidad local es importante, así como el respeto por los procedimientos nacionales que han probado ser eficientes en todo tipo de crisis humanitarias.

Como en otras oportunidades, hacemos un llamado para que todas las acciones humanitarias del sistema de la ONU y sus asociados se adelanten de conformidad con las disposiciones rectoras internacionales en la materia. La rigurosa y transparente aplicación de estos principios rectores de la acción humanitaria fortalece la capacidad, tanto de los Estados afectados como de Naciones Unidas, en su objetivo común de prestar asistencia humanitaria de manera eficiente y oportuna a las poblaciones afectadas.

Gracias Señora Presidente.

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