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10 de abril de 2013, Ginebra (Suiza)

Embajador Néstor Osorio participa en la Reunión regional de Europa para el Examen Ministerial Anual de 2013

El Embajador Néstor Osorio, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, y Presidente del Consejo Económico y Social –ECOSOC, participó en el Examen Ministerial Anual 2013 de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa – CEPE.

En su intervención el Embajador Osorio destacó el papel de la innovación como "el fundamento de la sociedad moderna". Así mismo, resaltó la larga experiencia de Europa en innovación, ciencia y tecnología "Europa tiene una larga tradición en materia de innovaciones de repercusión trascendental, que han sentado las bases para crear el mercado más grande del mundo, donde los productos y servicios innovadores se pueden comercializar en gran escala. La sociedad civil y las empresas europeas también mantienen una presencia activa en las economías emergentes y en desarrollo de todo el mundo y muchas innovaciones de gran alcance proceden de este continente".

Finalmente, hizo una invitación a los miembros de la CEPE para participar activamente en el examen ministerial anual de 2013 del ECOSOC que tendrá lugar del 1 al 4 de julio en Ginebra y que se concentrará en la forma en que la ciencia, la tecnología y la innovación se deben de aprovechar para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio- ODMs y promover el desarrollo sostenible.

La CEPE se reúne anualmente para discutir los diferentes temas sobre desarrollo y economía en este continente. Los temas centrales para el 2013 fueron desarrollo sostenible bajo un enfoque de gobernanza e innovación para el impulso del crecimiento económico de Europa.

 

Declaración de Su Excelencia el Embajador Néstor Osorio Presidente del Consejo Económico y Social en 2013 - en la Reunión regional de Europa para el Examen Ministerial Anual de 2013

 

Señoras y Señores Ministros,

Excelencias,

Señoras y Señores,

Tengo sumo placer en hacer uso de la palabra ante este importante foro en nombre del Consejo Económico y Social.

En primer lugar, quiero dar las gracias a los miembros de la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas por acoger a este evento regional del examen ministerial anual de 2013 del Consejo durante el período ordinario de sesiones de la CEPE. También deseo felicitar a la secretaría de la Comisión y al Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas por haber organizado este diálogo.

La innovación es el fundamento de la sociedad moderna. Es indispensable para crear productos, procesos, industrias y mercados nuevos que puedan aumentar la productividad y la competitividad. La innovación también es decisiva para abordar las dimensiones interconectadas del desarrollo sostenible. No hay duda de que una estrategia de innovación sólida, eficaz y orientada hacia el futuro y hacia el bienestar de las personas nos permitirá encontrar soluciones que sean sostenibles y eficientes en función de su costo, para los problemas económicos, sociales y ambientales que se plantean desde hace mucho tiempo, creando al mismo tiempo nuevas oportunidades para la actividad empresarial y en materia de empleo. El aprovechamiento del potencial que encierra la innovación es una prioridad de primer orden para las sociedades modernas, tanto en los países desarrollados como en desarrollo.

En la Conferencia Río+20, los gobiernos de todos los países reconocieron esta verdad evidente cuando destacaron que la ciencia, la tecnología y la innovación son instrumentos esenciales para poner en práctica la nueva visión del crecimiento económico y el desarrollo reflejada en el documento final de Río+20.

"El futuro que queremos" subraya la importancia de la transferencia de tecnología a los países en desarrollo y, en este campo, atribuye un papel importante a la comunidad internacional, en la que Europa es un participante primordial.

En el mismo documento se confirmó que al Consejo Económico y Social le incumbe una función central en la promoción del desarrollo sostenible mediante una integración equilibrada de las dimensiones económica, social y ambiental. Para cumplir este mandato, es fundamental que el Consejo sea una plataforma eficaz para examinar y definir medidas concretas destinadas a convertir esa visión en una agenda integrada.

El examen ministerial anual de 2013 del Consejo Económico y Social se concentrará en la forma en que el poder de la ciencia, la tecnología y la innovación se ha de aprovechar para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y promover el Desarrollo Sostenible. Por ese motivo, es una oportunidad propicia para que el Consejo considere esos mandatos y demuestre que puede tomar medidas eficaces en este campo.

Hoy nos ocupamos en especial del papel de la innovación en la promoción de una economía dinámica y competitiva como desafío crucial para la región de Europa. Ustedes tienen una ocasión para evaluar el progreso notable alcanzado no solamente en la promoción de la innovación en toda la región, sino también en su difusión en el mundo en desarrollo. También podrán intercambiar información sobre sus respectivas experiencias en la superación de los problemas actuales y definir nuevas modalidades para sacar el máximo provecho de la innovación en el clima económico reinante en la actualidad.

Señoras y Señores,

Europa tiene una larga tradición en materia de innovaciones de repercusión trascendental, que han sentado las bases para crear el mercado más grande del mundo, donde los productos y servicios innovadores se pueden comercializar en gran escala. La sociedad civil y las empresas europeas también mantienen una presencia activa en las economías emergentes y en desarrollo de todo el mundo y muchas innovaciones de gran alcance proceden de este continente.

Desde el comienzo de este siglo, Europa ha experimentado múltiples cambios, desde la "burbuja de las punto.com" hasta la crisis financiera, la ampliación de la Unión Europea de 15 a 27 miembros y la nueva agenda de Desarrollo Sostenible, que nos obligará a transformar de manera radical la actividad económica para el año 2020.

La crisis financiera, en particular, tuvo un impacto significativo en los recursos asignados por las empresas privadas a la investigación y el desarrollo, que disminuyeron considerablemente en 2008 y 2009. En el mercado mundial del día de hoy, si mantuviese las pautas de actividad existentes hasta ahora, Europa perdería gradualmente su ventaja comparativa.

Se han adoptado medidas importantes, tanto al nivel nacional como al nivel europeo, para definir nuevas formas de actividad mediante la innovación y la modernización de la economía de la Unión Europea, como medio para contrarrestar los efectos negativos de la recesión económica. Después de la crisis financiera, la parte del presupuesto de la Unión Europea destinada a la investigación y la innovación ha seguido aumentando.

En la estrategia de la Unión Europea para 2020 se coloca a la innovación en el corazón de la recuperación económica y el crecimiento en Europa y el fortalecimiento de su capacidad para hacer frente a los desafíos de la sociedad y la sostenibilidad. Dentro de este marco, la región ha introducido los cambios estructurales y culturales necesarios para una economía dinámica, destinada a superar las dificultades que experimentan sus ciudadanos y al mismo tiempo las dificultades más amplias que afectan a las distintas partes del mundo, como el cambio climático, la escasez de recursos y energía, la salud y el envejecimiento. Ello también se refleja en las actividades europeas de cooperación para el desarrollo.

Sin embargo, a pesar de la gran importancia otorgada a nivel de políticas a la innovación, la economía de la Unión Europea no ha alcanzado aún los objetivos establecidos en su estrategia.

Se necesita voluntad política, sobre todo para redistribuir recursos en beneficio de la educación, la investigación y la creación de empleos de gran valor y el crecimiento. Quizás el desafío mayor sea adoptar un enfoque todavía más estratégico respecto de la innovación. Un enfoque en el que todos los instrumentos de política, las medidas y los recursos financieros estén destinados a contribuir a la innovación, en el que las políticas nacionales y las regionales estén estrechamente coordinadas y se refuercen mutuamente y en el que los dirigentes políticos más prominentes establezcan un programa estratégico, evalúen periódicamente el progreso alcanzado y eliminen las demoras.

La creación de asociaciones de colaboración más fuertes entre todos los sectores interesados en la innovación también tendrá una importancia crítica para acelerar la investigación, el desarrollo y la aplicación de las innovaciones en el mercado. También sería conveniente intercambiar conocimientos técnicos y recursos para fortalecer la competitividad de la industria en la Unión Europea y dar un gran impulso a su función de promover la innovación en otras partes del mundo.

Cuando la comunidad internacional está formulando la agenda de desarrollo post 2015, la atención prestada por el Consejo Económico y Social a la innovación puede ayudar a convertirla en la prioridad política que merece ser. A mi juicio, ello redundaría en beneficio, no solamente de los países de la región, sino también de la economía mundial en general. Durante más de 60 años, el Consejo Económico y Social ha sido un importante punto de contacto donde los encargados de adoptar las políticas y los demás interesados, entre ellos la comunidad académica, pueden buscar colectivamente soluciones innovadoras y eficaces para problemas concretos.

Los exhorto a que se valgan del Consejo Económico y Social, un foro que está a disposición de ustedes, para promover medidas nuevas, audaces y sostenibles en pro de "El futuro que queremos".

Muchas gracias.

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