Presidencia | Cancilleria | Naciones Unidas

Español | English

 

(Palais des Nations, Ginebra, 1 de julio de 2013)

Observaciones del Excmo. Sr. Néstor Osorio, Presidente del Consejo Económico y Social, sobre Mensajes de políticas resultantes de los debates regionales del examen ministerial anual

 

Es para mí un gran honor presidir este debate de la Mesa Redonda a Nivel Ministerial, la primera de estas características, para reflexionar sobre ciertas cuestiones y dimensiones regionales relacionadas con el tema del examen ministerial anual.

Quisiera dar las gracias a los Ministros que hoy nos acompañan para compartir sus reflexiones y experiencias, así como a nuestro moderador, el Sr. Richard Manning, del Instituto de Estudios para el Desarrollo, por aceptar conducir esta serie de sesiones.

El objetivo de la sesión de hoy consiste en analizar las experiencias regionales y las buenas prácticas relacionadas con la promoción de la ciencia, la tecnología y la innovación, y la cultura para el desarrollo sostenible, con miras a establecer mensajes comunes en materia de políticas.

Se han celebrado consultas regionales en cinco regiones: Asia Occidental, América Latina y el Caribe, África, Asia y el Pacífico y Europa. En ellas se han abordado las dimensiones del tema del examen ministerial anual de 2013 que los interesados regionales han considerado más pertinentes a sus circunstancias específicas.

Durante esas consultas, los actores regionales reflexionaron sobre el potencial de la ciencia, la tecnología y la innovación para hacer frente a los desafíos de larga data que plantea el desarrollo sostenible en sus respectivas regiones, en esferas como la salud, la educación, la seguridad alimentaria, la sostenibilidad del medio ambiente y el crecimiento económico. También destacaron las limitaciones concretas que les impiden utilizar estas herramientas con más eficacia para superar esos problemas, así como las buenas prácticas y las experiencias adquiridas, que se podrían compartir más ampliamente.

De esas experiencias han surgido varios mensajes comunes, así como algunas percepciones importantes sobre la forma de aplicar más eficazmente los enfoques regionales y mundiales de colaboración sobre ciencia, tecnología e innovación a nivel regional y nacional con miras a promover el desarrollo sostenible.

Permítanme que aproveche esta oportunidad para destacar algunos de estos mensajes que convendrá tener en cuenta durante nuestro debate de esta mañana.

Ha surgido un amplio consenso sobre el potencial que tienen la ciencia, la tecnología y la innovación para ofrecer soluciones nuevas e innovadoras a los desafíos del desarrollo sostenible, tales como el cambio climático, la inseguridad energética y alimentaria o el desempleo, por mencionar solo unos pocos. Sin embargo, para aprovechar plenamente este potencial hace falta contar con marcos normativos nacionales, infraestructura, instituciones y capacidad humana suficientes para obtener y absorber las tecnologías e innovaciones que necesitan los países en cada etapa de su desarrollo.

La disponibilidad de esos elementos es muy diferente en cada región y entre regiones, e incluso dentro de cada país, por lo que es necesario establecer enfoques regionales que promuevan y faciliten el uso generalizado y la difusión de la ciencia, la tecnología y la innovación para alcanzar el desarrollo sostenible y lograr la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Efectivamente, para construir e impulsar una sociedad innovadora es necesario que haya conciencia y compromiso en todos los niveles de la sociedad, de forma que todos puedan desarrollar su capacidad y contribuir al bienestar común.

Las políticas y los enfoques nacionales son cruciales. En particular, la función del gobierno es esencial para crear conciencia y establecer el conjunto más adecuado de incentivos para todos los agentes que participan en la cadena de valor de la innovación. A tal fin, es necesario crear un entorno propicio, que podríamos denominar sistema de innovación, que aliente y facilite el uso de la innovación para promover la inclusión social y el desarrollo sostenible.

Por otra parte, los enfoques regionales y mundiales son básicos para facilitar la obtención y la transferencia de conocimientos y tecnologías y ayudar a los países a fortalecer su capacidad de innovar. Esos enfoques también se están convirtiendo en instrumentos esenciales para eliminar las barreras normativas y financieras a la innovación, así como para diseñar soluciones eficaces a los problemas más habituales que siguen aquejando a los países, como por ejemplo lograr que las tecnologías existentes sean más accesibles, asequibles y sostenibles.

Por lo tanto, para conseguir que los beneficios de la ciencia, la tecnología y la innovación se irriguen a toda la sociedad, es necesario establecer robustas alianzas y redes regionales y mundiales que promuevan el uso y la difusión de conocimientos científicos y tecnologías para el desarrollo sostenible, tanto en el plano nacional como en el regional. Por ejemplo, cada vez se reconoce más el papel de las redes regionales de conocimientos como componentes fundamentales de los sistemas nacionales de innovación, ya que pueden contribuir significativamente a reforzar la capacidad y los incentivos financieros en la transición hacia una economía basada en la innovación.

El aprovechamiento de las experiencias y las enseñanzas adquiridas por los distintos países, tanto en un contexto regional como interregional, es un paso importante para comprender los singulares desafíos que se plantean en cada región y analizar la forma de abordarlos de manera concertada.

También es una oportunidad para detectar y compartir estrategias y enfoques concretos a este respecto que ya se han probado en diversas regiones y que podrían compartirse más ampliamente. Confío en que podamos entablar un intenso y fructífero debate sobre estas cuestiones.

ˆarriba

« regresar

ECOSOC