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(Nueva York, 4 de octubre de 2013)

Palabras de apertura del Presidente del Consejo Económico y Social (ECOSOC), S.E. Sr. Néstor Osorio, con ocasión del Día Mundial del Hábitat de 2013 "Diseño resiliente para una urbanización sostenible"

 

Señor Presidente de la Asamblea General,

Señor Secretario General,

Señor Director Ejecutivo de ONU Habitat,

Señoras y Señores,

Tengo el honor de participar en este acto de celebración del Día Mundial del Hábitat. Permítanme expresar, junto al Secretario General de las Naciones Unidas y al Presidente de la Asamblea General, mi agradecimiento al Centro de Diseño Resiliente del Instituto de Tecnología de Nueva Jersey, el Consorcio para la Urbanización Sostenible, la Sección de Nueva York del Instituto Estadounidense de Arquitectos y el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat) por haber organizado este debate de alto nivel sobre los enfoques nuevos e innovadores para hacer que las ciudades de todo el mundo sean más seguras y resilientes.

El riesgo de desastres está aumentando a nivel mundial y se concentra en gran medida en los países de renta media y baja. Se ha producido una serie de desastres en diversas partes del planeta que nos recuerda los devastadores efectos de los peligros naturales en los medios urbanos y pone de relieve la necesidad de asegurar que los entornos construidos por el hombre sean resilientes ante una amplia diversidad de posibles riesgos, tanto sísmicos como climáticos.

La reducción del riesgo urbano trae consigo múltiples beneficios. El enfoque basado en las ciudades resilientes, cuando se aplica adecuadamente en el marco de la urbanización sostenible, puede contribuir a reducir la pobreza, aumentar el crecimiento y las oportunidades de empleo, aportar mayor equidad social, ofrecer nuevas oportunidades de negocios y suministrar ecosistemas más equilibrados, así como generar mejoras en materia de salud y educación. La reducción del riesgo de desastres y el aumento de la resiliencia de los asentamientos urbanos ante los peligros naturales también puede contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

La disminución de las pérdidas por medio de iniciativas encaminadas a mitigar los peligros y reducir la vulnerabilidad debería revestir prioridad para las actividades de reducción del riesgo de desastres, junto con las medidas relativas a la integración de los objetivos de desarrollo en la respuesta a los desastres y la reconstrucción tras ellos.

A medida que las ciudades se amplían y las regiones se desarrollan, las comunidades locales exigirán cada vez más que los líderes metropolitanos adopten medidas y alcancen resultados decisivos. Este es un momento crucial para realizar cambios.

Si seguimos haciendo caso omiso de las actuales tendencias en materia de urbanización y administrando mal las ciudades, perderemos oportunidades fundamentales para desarrollar nuestros territorios. En el documento final de Río+20, "El futuro que queremos", los gobiernos y sus asociados reconocieron que si han sido bien planeadas y construidas, incluso aplicando enfoques integrados de planificación y gestión, las ciudades pueden fomentar sociedades sostenibles desde los puntos de vista económico, social y ambiental. Por lo tanto, reconocieron "la necesidad de aplicar un enfoque holístico del desarrollo urbano y los asentamientos humanos".

El proceso de "hiper urbanizacion" mundial, no solo representa posibles dificultades para los gobiernos locales y nacionales, sino que genera una oportunidad para que la vivienda se convierta en un eje fundamental de desarrollo socioeconómico y una herramienta para la superación de la pobreza. Esta oportunidad necesita un diálogo abierto y participativo, como lo promueve esta discusión de alto nivel, entre la sociedad civil, el sector privado, diversos organismos financieros, autoridades locales y nacionales, respecto al actual desarrollo de los asentamientos humanos.

Hoy, unos 23 años después de la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro, las ciudades no pueden ser consideradas un componente aislado de la agenda en favor del medio ambiente. La urbanización debe tener en consideración la sostenibilidad. Tendemos a olvidar que las ciudades compactas, cuando se planifican de manera sensible y se apoyan adecuadamente en una infraestructura sostenible, constituyen la modalidad de asentamiento más eficiente del mundo. La densidad urbana reduce la huella espacial general del desarrollo y permite una mayor preservación de las áreas naturales. En el largo plazo, las ciudades pueden incrementar su resiliencia reduciendo su dependencia del crecimiento con grandes emisiones de carbono, estimulando la eficiencia en la utilización de los recursos y ampliando la capacidad para trabajar en una economía verde.

Los representantes locales y regionales, las instituciones financieras, las organizaciones y los expertos internacionales, el sector privado y los asociados de la sociedad civil deberían colaborar entre sí para afrontar las exigencias de una población cada vez más urbana, incluso desde el punto de vista de la reducción del riesgo de desastres.

Las ciudades son lugares más seguros para vivir y trabajar, ya que sus administradores pueden aplicar planes y programas estratégicos de desarrollo dirigidos a determinados indicadores de resiliencia ante hechos catastróficos que incluyen varios peligros.

Los gobiernos locales son factores fundamentales para construir ciudades resilientes. Los alcaldes y los gobiernos locales ocupan posiciones clave para aumentar la resiliencia ante los desastres y estoy seguro de que el próximo Foro Urbano Mundial que se celebrará en Medellín, Colombia, en abril de 2014 será un espacio perfecto para continuar el debate relativo a la resiliencia urbana. Medellín se ha convertido en un referente de inclusión y desarrollo social. Hoy en día esta ciudad se ha establecido como un modelo cultural y ambiental que tiene en cuenta las prioridades de sus habitantes.

Espero que los debates de este acto tengan éxito. Una vez más, agradezco a los organizadores la celebración de este acto en el marco del Día Mundial del Hábitat. Los insto a seguir juntos la lucha por alcanzar un futuro sostenible por medio de ciudades sostenibles.

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