Presidencia | Cancilleria | Naciones Unidas

Español | English

Política exterior Colombiana frente al problema mundial de las drogas

Los principios básicos de la política exterior colombiana en este tema son:

Integralidad

La solución del problema de las drogas en Colombia es de carácter integral, con acciones en todos y cada uno de los eslabones de la cadena que conforman los circuitos de la oferta, de la demanda y de las actividades asociadas al problema; y, que son realizadas por distintas instituciones, oficiales y privadas, las cuales deben tener papeles claramente definidos.

Consenso

El abordaje del problema de las drogas se da en un escenario que privilegie el consenso institucional, donde las decisiones que se adopten para la ejecución de las acciones de política tengan en cuenta a todas las instituciones responsables del desarrollo del Plan Nacional de Drogas.

Autonomía

El diseño y el desarrollo de la política en materia de drogas es producto de la dinámica interna del país y tiene en cuenta sus necesidades, su marco legislativo, la evolución de la problemática de las drogas y la capacidad del Estado para hacer frente al mismo.

Multilateralidad

Dentro de un marco de cooperación, reciprocidad, equilibrio y respeto por la soberanía de las Naciones, el Estado colombiano aboga por un ajuste, concertación y ejecución de una política internacional en la que los Estados intervengan o enfrenten las diferentes manifestaciones de la problemática de las drogas y las actividades que le sirven de soporte.

Corresponsabilidad

En consideración a que el problema de las drogas es de carácter transnacional, todas las naciones involucradas deben emprender acciones efectivas tendientes a reducir el consumo interno, la producción, el tráfico y los problemas conexos para lo cual darán cumplimiento a las responsabilidades que les competen.

Contenido Social

Colombia en su lucha contra las diferentes manifestaciones del problema de las drogas ha aprendido que las acciones de carácter represivo tienen un alcance limitado, las cuales deben ser complementadas con acciones de alto contenido social que hagan posible una promoción del ser humano, integral y sostenible, que le permita desvincularse, sin mayores dificultades, de las diferentes manifestaciones del problema de la droga.

En igual forma, la comunidad deberá obtener beneficios de la lucha contra el narcotráfico mediante la destinación a los programas sociales de los bienes incautados por esta actividad ilícita.

Sitios de Consulta: