10a. SESIÓN EXTRAORDINARIA DE EMERGENCIA DE LA ASAMBLEA
GENERAL
Señor Presidente:
Para mi delegación es un honor dirigirme a esta Asamblea General
en nombre de los países miembros del Grupo
de Río para referirme a la situación del Medio Oriente.
No es esta la primera vez que nos pronunciamos sobre la situación
en el Medio Oriente. Tan solo recientemente,
el 6 de octubre, el Grupo de Río expidió un comunicado
en el cual reaccionaba ante los acontecimientos violentos
ocurridos en esta región del mundo en los días anteriores
con la pérdida de muchas vidas de civiles y numerosos
heridos. En esa oportunidad hicimos un enfático llamado a todas
las partes involucradas para realizar el máximo
de esfuerzos tendientes a serenar los ánimos y evitar las acciones
violentas buscando el restablecimiento en el más
breve plazo el diálogo en procura de un acuerdo definitivo de
paz para la región por la vía de la negociación.
Días después, el 13 de octubre, nos pronunciamos nuevamente
ante la intensificación de los actos de violencia. En
esa oportunidad rechazamos firmemente el uso de la fuerza y expresamos
un decidido respaldo a las gestiones
que fueron desarrolladas en la zona por el Secretario General de las
Naciones Unidas, y por diversos actores de
la comunidad internacional, en especial los Estados Unidos, la Federación
de Rusia, la Unión Europea, y los
países del área. Reconocíamos los esfuerzos de
estos actores por intentar crear condiciones de estabilidad en la
región, crear un clima favorable para restablecer las negociaciones,
hacer cesar la violencia y favorecer la
reanudación de los diálogos para restablecer la paz en
la región.
Señor Presidente,
Hemos registrado con esperanza los entendimientos alcanzados en la
Cumbre de Sharrn el-Sheikh y confiamos
que se consoliden corno un paso claro para restablecer el clima de confianza
necesario que permita reanudar el
proceso de paz en la región.
Esperamos que los resultados de este periodo Extraordinario de Sesiones
de la Asamblea General contribuyan a
superar la situación actual y reactivar el proceso de paz. En
este sentido, nuestros esfuerzos y decisiones deberán
encaminarse a lograr el esclarecimiento de los hechos, asegurar el cese
de la violencia y apoyar la reanudación de
las negociaciones, facilitando la creación del ambiente propicio
para que ellas sean aprovechadas.
Señor Presidente:
Reafirmamos nuestro convencimiento en la necesidad de garantizar el
respeto por los principios de la Carta, las
normas del derecho internacional humanitario y la aplicación
de las resoluciones de la Asamblea General y del
Consejo de Seguridad sobre esta materia.
Gracias, Señor Presidente.