INTERVENCIÓN DEL EMBAJADOR ANDRÉS FRANCO,
REPRESENTANTE PERMANENTE ALTERNO DE COLOMBIA,
EN NOMBRE DE LOS PAÍSES MIEMBROS DEL GRUPO DE RÍO

55 ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS

PRIMERA COMISIÓN

"ARMAS PEQUEÑAS"


Nueva York, 20 de octubre de 2000

Señor Presidente:

Es un honor para la Delegación de Colombia presentar esta intervención en nombre de los países miembros del Grupo de Río en el tema relativo a las Armas Pequeñas.

El Grupo de Río encomia los esfuerzos de las Naciones Unidas y de las organizaciones regionales y subregionales para combatir la acumulación y difusión desestabilizadora de las armas pequeñas y su tráfico ilícito.

En las Américas, los Estados del hemisferio se comprometieron a aplicar las disposiciones de la Convención Interamericana contra la fabricación y tráfico ilícitos de armas de fuego, municiones, explosivos y otro material relacionado, y a cooperar entre ellos para prevenir y finalmente erradicar estos flagelos. Asimismo, en el marco de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), estos mismos Estados se comprometieron a poner en práctica el Reglamento Modelo, que cumple una función complementaria en la aplicación de medidas para asegurar que el comercio de armas de fuego, sus partes y componentes y municiones sólo pueda efectuarse mediante un estricto control en los puntos de exportación, importación y tránsito.

Señor Presidente:

Varios procesos orientados a la lucha contra el tráfico ilícito de armas pequeñas y a la reducción de la acumulación y circulación excesiva de estas armas, se adelantan también en otras regiones y subregiones.

Esas iniciativas regionales reflejan la creciente inquietud de la comunidad internacional por las consecuencias que acarrean la proliferación descontrolada y tráfico ilícito de armas pequeñas para la paz, la seguridad y el desarrollo social y económico de muchos países y regiones. Sin embargo, esa inquietud debe también quedar reflejada en la actitud de los países que, por falta de un régimen global que regule y fiscalice la producción, distribución, exportación e importación de estas armas, aún permiten su transferencia sin mayores restricciones, lo que facilita el acceso al mercado de las armas pequeñas a los grupos e individuos al margen de la ley, así como la corrupción de quienes aprovechan esas circunstancias para lograr ganancias lucrativas.

Más que la acumulación excesiva de armas pequeñas, que puede no tener consecuencias tan graves si las armas están estrictamente controladas por el Estado, a los países que conforman el Grupo de Río les preocupa la enorme disponibilidad de estas armas en el mercado internacional, su circulación indiscriminada entre la población civil, su uso en acciones violentas y delictivas y, muy especialmente, su tráfico ilícito, que tiene las mayores consecuencias desestabilizadoras como resultante de la falta de un control efectivo de los Estados sobre su producción y su comercio.

De la enorme cantidad de armas pequeñas que circulan en países donde se han superado las confrontaciones armadas, muchas llegan a otros países por canales clandestinos e ilícitos. Esta es una tendencia que debe frenarse, realizando acciones dirigidas a evitar que traficantes y delincuentes tengan acceso a estas armas y la facilidad para conseguirlas. De lo contrario, las armas en circulación seguirán siendo utilizadas en el comercio ilegal o como moneda, a cambio de productos de primera necesidad o el intercambio por drogas u otros productos ilegales.

No obstante los avances logrados en este campo, es necesario lograr el compromiso inequívoco de la comunidad internacional para seguir desarrollando enfoques comunes sobre el control y vigilancia del comercio de estas armas, a fin de lograr la armonización de normas y procedimientos para prevenir su acumulación y difusión desestabilizadora y para erradicar su tráfico ilícito.

Adicionalmente se debe fortalecer la capacidad de los Estados para combatir la fabricación y el comercio ilícito de armas pequeñas y ligeras, municiones y explosivos a través de medidas tales como la conformación de comités intersectoriales para coordinar y orientar las actividades desarrolladas por las entidades y agencias nacionales encargadas de controlar estas armas.

En la lucha contra la difusión desestabilizadora y el tráfico ilícito de armas pequeñas también juega un papel importante la sociedad civil, la cual además de cumplir con las normas y reglamentos pertinentes, debe contribuir a implantar una cultura de paz que desestime el uso de estas armas y contribuir a crear consciencia sobre las consecuencias desestabilizadoras de la difusión descontrolada y tráfico ilícito de armas pequeñas.

Señor Presidente:

Antes de terminar, quisiera reiterar el apoyo que los miembros del Grupo de Río le otorgamos al Embajador Carlos Dos Santos de Mozambique por la excelente labor que está desempeñando en la dirección del Comité Preparatorio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio Ilícito de Armas Pequeñas y Ligeras en todos sus aspectos. Así mismo, el Grupo de Río se congratula del endoso a la candidatura del Embajador Camilo Reyes por parte de los países miembros del Movimiento No Alineado, para presidir la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio Ilícito de Armas Pequeñas y Ligeras en todos sus aspectos.