Señor Presidente,
Mi delegación, quien tiene el honor de intervenir en nombre
de los Estados Miembros del Grupo de Río, desea
iniciar esta intervención felicitando a usted y a los distinguidos
miembros de la Mesa por su elección para guiar las
labores de este Comité.
Señor Presidente,
Dos propuestas incluidas en el programa de la Asamblea General, una
en 1969, a petición de Colombia, y la otra
en 1972, a petición de Rumania, impulsaron el establecimiento
del Comité de la Carta por la Asamblea General
en 1975. Esas iniciativas recogían el interés de los Estados
por examinar propuestas que pretendían desarrollar la
capacidad de las Naciones Unidas para alcanzar sus propósitos
y un funcionamiento más eficaz de la
Organización. El logro de esos objetivos adquiere hoy mayor relevancia
y el Grupo de Río está convencido de la
contribución que el Comité de la Carta puede hacer al
proceso de revitalización de las NU en el marco del
proceso de reforma de la Organización.
No obstante, debemos reconocer que la capacidad del Comité
para cumplir su mandato se ha visto afectada por
la proliferación de órganos que persiguen los mismos objetivos
y que actúan de manera más dinámica. Somos
conscientes de la necesidad de fortalecer el Comité y esperamos
que en el presente período de sesiones se
adopten medidas concretas para hacer de él un órgano más
eficiente, que utilice cabalmente los recursos que
tiene a su disposición. Sin duda, ello requerirá del esfuerzo
y la cooperación de todas las delegaciones.
Señor presidente,
El éxito de nuestros trabajos depende en gran medida del interés
y el apoyo que logren despertar los temas
propuestos, de que se realice un debate sustantivo fluído e interactivo
sobre esos temas y, principalmente, de la
voluntad política de las delegaciones para formalizar los resultados
de ese debate. En ese sentido y con la
intención de contribuir al mejoramiento de los métodos
y procedimientos de trabajo del Comité Especial, nos
permitimos formular las siguientes ideas :
En relación con los temas incluidos en la actual agenda del
Comité, sugerimos :
· Identificar los temas que aún tienen vigencia y los
posibles cursos de acción en relación con esos temas.
Identificadas las prioridades, podríamos concentrar nuestros
esfuerzos en aquellos asuntos que brinden mayores
posibilidades de lograr acuerdos.
· Evitar que la discusión de los temas se prolongue
indefinidamente, impulsando la adopción de decisiones sobre
las propuestas. Al respecto, destacamos la relevancia de la participación
de las delegaciones patrocinadoras de
esas propuestas, cuyos aportes a los debates resultan de una utilidad
incuestionable.
En relación con futuras iniciativas, pensamos que el Comité
podría elaborar lineamientos que sirvan de guía a las
delegaciones interesadas en presentar nuevas propuestas. Esos lineamientos
podrían destacar, entre otras cosas,
la oportunidad en la presentación de las iniciativas, para permitir
a las delegaciones su estudio previo a la reunión
en que vayan a ser consideradas, y que las propuestas sean presentadas
en forma de textos orientados a la
acción; ello facilitaría su discusión y permitiría
a las delegaciones visualizar desde el principio los posibles
resultados de su análisis.
Permítame ahora, Señor Presidente, comentar otros temas
de la agenda del Comité a los que el Grupo de Río
atribuye la mayor importancia.
Aplicación de las disposiciones de la Carta relativas a la
asistencia a terceros Estados afectados por la imposición
de sanciones. Consideramos que las conclusiones del Grupo de Expertos
convocado por el Secretario General,
contenidas en el documento A/53/312, constituyen una buena base para
el tratamiento de este tema.
Reconocemos los esfuerzos realizados por el Consejo de Seguridad, reflejados
en la nota S/1999/92 del 29 de
enero de 1999, en la que recomendó a sus comités de sanciones
establecer mecanismos y formas de
comunicación para mejorar la vigilancia de la aplicación
de las sanciones y evaluar su impacto humanitario en la
población del Estado al que están dirigidas, así
como sus efectos económicos para terceros Estados. Sin
embargo, la frecuencia en el uso de las sanciones y sus comprobados
efectos indiscriminados sugieren que
debemos insistir en la adopción de medidas efectivas para lograr
la plena aplicación del artículo 50 de la Carta.
Creemos que el Comité debe concentrarse en el examen de las
deliberaciones y recomendaciones del Grupo de
Expertos, incluidas las referencias al papel de la Secretaría
en el proceso de evaluación, seguimiento y mitigación
de los efectos de las sanciones y al papel que pueden desempeñar
las instituciones financieras internacionales en la
evaluación de sus consecuencias económicas y en la prestación
de asistencia financiera a los terceros Estados
afectados. Las opiniones de los Estados y de algunas organizaciones
internacionales sobre las conclusiones del
Grupo de Expertos, contenidas en el informe del Secretario General A/54/383
y Add. 1, reflejan la importancia
de este tema, sus variadas implicaciones y la necesidad de coordinar
las acciones y la cooperación internacional y
regional para asistir a los terceros Estados.
Documento de trabajo presentado por la Federación de Rusia
titulado "Consideraciones relativas a los principios
y criterios fundamentales de la imposición de sanciones y otras
medidas coercitivas y a su aplicación". El Grupo
de Río comparte algunos elementos de esta propuesta. Las sanciones
constituyen una medida extrema,
excepcional, que debe ser aplicada cuando exista una amenaza clara,
comprobada, para la paz y la seguridad
internacionales, y una vez se haya intentado lograr un arreglo pacífico
a las controversias. Una vez aplicadas, las
sanciones deben ser objeto de examen y revisión constantes.
Preocupa especialmente a los países Miembros del Grupo de Río
el impacto humanitario de las sanciones. El
Comité debe estudiar la posibilidad de establecer un mecanismo
que realice, con la anticipación posible y de
acuerdo con las circunstancias de cada caso, una evaluación detallada
de las variables y condiciones objetivas del
país objeto de la sanción, con miras a determinar sanciones
relevantes y efectivas que permitan al Consejo de
Seguridad lograr rápidamente sus objetivos de manera rápida
y con un impacto humanitario mínimo. Esa
evaluación inicial posibilitaría además adoptar
medidas preventivas y/o correctivas de la situación generada
por
las sanciones.
Documento de trabajo presentado por la Federación de Rusia
y Belarus. Esta propuesta pone sobre el tapete
importantes aspectos relativos al funcionamiento, la eficiencia y la
legitimidad de las Naciones Unidas, en
momentos de gran complejidad para la convivencia internacional. El Grupo
de Río quiere reiterar los principios
contenidos en el Acta de Veracruz del 19 de marzo de 1999, Acta en la
que se recogen los consensos básicos de
nuestro Grupo, sobre la necesidad de fortalecer las Naciones Unidas,
con base en el respeto a los propósitos y
principios consagrados en la Carta, como un medio para promover la paz
y la seguridad internacionales.
Establecimiento de un mecanismo de prevención y pronta solución
de controversias. El Grupo de Río toma nota
con interés del documento informal preparado por la Delegación
del Reino Unido, el cual contiene elementos para
una resolución sobre prevención y solución de controversias.
La iniciativa promueve el uso de mecanismos
existentes dentro y fuera del sistema de las Naciones Unidas en la esfera
de la solución pacífica de controversias y
reafirma la responsabilidad de los Estados de buscar una solución
pacífica a sus diferencias. Esperamos ver en
esta reunión resultados concretos sobre esta iniciativa.
Maneras prácticas de fortalecer la Corte Internacional de Justícia
y respetar al mismo tiempo su autoridad e
independencia. Nos sentimos muy complacidos de que la iniciativa presentada
por México ante este comité se
haya visto cristalizada en la adopción por la Asamblea General
de la resolución 54/108 titulada "Fortalecimiento
de la Corte Internacional de Justicia", en la que se hace un reconocimiento
a la Corte por las medidas que ha
adoptado para atender el aumento de su volumen de trabajo.
Por otra parte, notamos con preocupación que, tal y como lo
menciona en su párrafo 89 la resolución 54/249 de
la Asamblea General relativa al presupuesto, los recursos disponibles
para la Corte Internacional de Justicia en el
bienio 2000-2001 no son proporcionales al incremento de su volumen de
trabajo. Insistimos en la necesidad de
dotar a la Corte con recursos suficientes para el cabal cumplimiento
de sus funciones y desde ya queremos llamar
la atención de la Secretaría, para que en la propuesta
presupuestal para el bienio 2002-2003 se tengan en cuenta
estas consideraciones.
Señor Presidente,
Queremos terminar esta intervención reiterando nuestra convicción
sobre la necesidad de fortalecer nuestro
Comité, haciendolo más eficiente. Debemos concentrar nuestros
esfuerzos en aquellas esferas en las que el
Comité pueda realmente hacer una contribución positiva
a la revitalización de las Naciones Unidas.