Señor Presidente,
Con esta intervención buscamos llamar la atención sobre
algunos aspectos muy concretos relacionados con el
seguimiento a los resultados de la Cumbre del Milenio, en particular
lo referente a la aplicación comprensiva de
los compromisos adquiridos en la Declaración del Milenio. Nos
referiremos a tres temas centrales: el significado
político de la Declaración del Milenio, la necesidad de
proteger su integralidad en la etapa de su aplicación y el
papel que le corresponde a la Asamblea General.
Señor Presidente,
1. La Declaración del Milenio aún tiene un gran significado
político para el Grupo de Río. No sólo le otorgamos
una enorme importancia al proceso de negociación liderado por
su antecesor, Theo Ben Gurirab, sino que fuimos
la única región que hizo un aporte concreto a la Cumbre
del Milenio tras una Cumbre de Jefes de Estado y de
Gobierno que llevamos a cabo en Cartagena de Indias, Colombia en junio
del 2000. En este sentido, el Grupo de
Río desea subrayar la importancia que tienen la aplicación
y el seguimiento a los resultados de la Cumbre del
Milenio así el camino por delante sea complejo. Siempre hemos
entendido que la Declaración del Milenio es un
punto de partida y nunca la hemos considerado como un punto de llegada.
Estamos dispuestos a apoyarlo a
Usted a llevar a la práctica un proceso real y significativo
de puesta en marcha de los compromisos de la
Declaración.
2. Es conveniente que colectivamente protejamos la integralidad de
la Declaración del Milenio. Se trata de un
documento integral y comprensivo que nuestros Jefes de Estado y de Gobierno
adoptaron durante la Cumbre del
Milenio tratando de dar una visión global sobre el papel de las
Naciones Unidas en el siglo XXI. Por ello, resulta
apenas natural que los esfuerzos que ya se han iniciado para implementar
algunos de los compromisos
relacionados con la paz y seguridad internacional se repliquen con la
misma intensidad para aquellos
compromisos relacionados con el desarrollo económico y social
de nuestros pueblos. El Grupo de Río está en la
mejor disposición de contribuir con Usted, Señor Presidente,
en esta dirección.
3. Finalmente, confiamos en que la Asamblea General tendrá
un papel central en esta fase de seguimiento.
Claramente, la Asamblea General no está en capacidad de hacerlo
todo en materia de implementación de la
Declaración del Milenio. Estas carencias operativas deben ser
suplidas adecuadamente a través de otros
mecanismos del sistema de Naciones Unidas. Sin embargo, la Asamblea
General sí debe estar en capacidad de
hacerlo todo en materia de seguimiento y control al conjunto de esfuerzos
individuales de cada una de las partes
del sistema de Naciones Unidas que dan aplicación a los compromisos
adquiridos en la Declaración del Milenio.
Creemos en una Asamblea General consolidada en un punto focal de nuestros
esfuerzos colectivos.
Muchas gracias.