INTERVENCIÓN DEL DOCTOR ALVARO TIRADO MEJÍA
EMBAJADOR DE COLOMBIA EN MISIÓN ESPECIAL
ANTE LA TERCERA COMISIÓN DE LA ASAMBLEA GENERAL EN NOMBRE DE
LOS PAÍSES MIEMBROS DEL GRUPO DE RÍO

TEMA 162: "ESTABLECIMIENTO DE LA CORTE PENAL
INTERNACIONAL"

Nueva York, 18 de octubre de 2000

Mi delegación tiene el honor de intervenir en nombre de los Estados Miembros del Grupo de Río. En primer lugar, queremos agradecer al Señor Philippe Kirsch, y a todos sus colaboradores, la presentación del informe sobre las labores desarrolladas por la Comisión Preparatoria en el primer semestre de este año y expresar nuestro reconocimiento por la eficacia con que la Comisión está actuando bajo su dirección y coordinación.


Señor Presidente,

La consideración del tema referido al "Establecimiento de la Corte Penal Internacional", constituye una ocasión especial para reafirmar el compromiso asumido por los Estados Miembros del Grupo de Río en la "Declaración de Cartagena : Un compromiso para el Milenio", adoptada en Cartagena de Indias el pasado 14 de junio. En ella, los Jefes de Estado y de Gobierno se comprometieron a "contribuir al desarrollo progresivo de la normativa internacional sobre la responsabilidad penal del individuo por la comisión de ciertos crímenes de trascendencia internacional, contemplados en el Estatuto de la Corte Penal Internacional".

La aprobación de los instrumentos sobre Elementos de los crímenes y sobre Reglas de Procedimiento y Prueba en el término establecido por la resolución F de Roma y el que 114 Estados hayan firmado el Estatuto hasta la fecha y 21 lo hayan ratificado, superando las expectativas más optimistas sobre este proceso, constituye una prueba palpable del compromiso de la comunidad internacional con el establecimiento de la Corte Penal Internacional en el más breve plazo.


Los desafíos que plantéa a la comunidad internacional la impunidad de los autores de genocidios y de crímenes de lesa humanidad y de guerra, sumados a la indiscutible necesidad de contar con un instrumento disuasivo para desalentar la comisión de esos crímenes, fortalecen nuestra convicción sobre la necesidad del establecimiento de la Corte Penal Internacional, sobre bases de vocación universal.

Hacemos un reconocimiento al Secretario General por haber identificado el Estatuto de Roma entre los 25 instrumentos multilaterales básicos, cuya firma y ratificación debe recibir la máxima prioridad por parte de los Estados. Durante la reciente Cumbre del Milenio se sumaron 12 firmas y cuatro nuevas ratificaciones, permitiendo alcanzar las cifras antes señaladas y superar la tercera parte de las ratificaciones requeridas para la entrada e vigor del Estatuto.

Señor Presidente,

El Grupo de Río compromete sus mejores esfuerzos en orden a la elaboración de todos los instrumentos necesarios para el establecimiento de la Corte. Hemos participado activamente, con propuestas concretas, en las primeras 5 reuniones de la Comisión Preparatoria y nos complace sobremanera que muchas de nuestras propuestas hayan sido incorporadas en los textos aprobados el pasado 30 de junio.


Continuaremos participando en la Comisión Preparatoria, con el mejor espíritu de cooperación, en la reunión que se llevará a cabo del 27 de noviembre al 8 de diciembre de este año y en las reuniones que muy seguramente deberán celebrarse en el 2001, para que la Comisión pueda completar su mandato satisfactoriamente.

Señor Presidente,

Nos espera una intensa y delicada tarea. En esta segunda etapa corresponde a la Comisión Preparatoria continuar sus trabajos sobre la definición del crimen de agresión y las condiciones para el ejercicio de la competencia de la Corte sobre ese crimen y abordar la elaboración del reglamento financiero, del acuerdo de relación entre la Corte y las Naciones Unidas y el relativo a los privilegios e inmunidades de la Corte. En esa tarea, el Grupo de Río entiende que la labor de la Comisión Preparatoria deberá guiarse por los compromisos alcanzados por la comunidad internacional en el Estatuto de Roma, cuya integridad deberá preservarse en todo momento.

Finalmente, el Grupo de Río quiere expresar su agradecimiento y pleno reconocimiento a la Secretaría y muy especialmente a la División de Codificación, por su valiosa contribución al desarrollo de nuestros trabajos.

Muchas gracias.