La Constitución de Colombia prevé que
los tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso,
que reconocen los derechos humanos y prohiben su limitación
en los estados de excepción, prevalecen en el orden interno.
Los derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretarán
de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos humanos
ratificados por Colombia.
Los principios generales para trabajar en el ámbito
de la promoción, protección y realización de
los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario y que
guían la acción del gobierno colombiano en este tema
son:
- Ratificación de todos los instrumentos internacionales
básicos adoptados en el seno de las Organizaciones de los
Estados Americanos y de las Naciones Unidas,
- Aceptación de la competencia de órganos
tales como la Comisión de Derechos Humanos, la Corte Interamericana
de Derechos Humanos y el Comité del Pacto de Derechos Civiles
y Políticos.
- Mantenimiento de un diálogo permanente con
los relatores temáticos y grupos de trabajo de las Naciones
Unidas
Uno de los componentes del gobierno colombiano en materia
de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario es el Plan
Nacional de Acción, el cual abarca las medidas y acciones necesarias
para mejorar la promoción, protección, respeto y garantía
de los derechos humanos y acoge de igual manera las recomendaciones
contenidas en la Declaración de Viena de 1993.
El Pan de Acción tiene como objetivos fortalecer
una cultura del respeto a los derechos humanos, consolidar mecanismos
institucionales de protección de los derechos humanos y del
derecho internacional humanitario y promover su difusión entre
la opinión pública; continuar y profundizar las acciones
para erradicar la impunidad en materia de derechos humanos y derecho
internacional humanitario; reducir los niveles de violaciones a los
derechos humanos y al derecho internacional humanitario; mantener
abierta una disposición de diálogo con la insurgencia
armada, en procura de la humanización del conflicto y de una
paz negociada; promover la concertación entre las distintas
entidades del Estado que prestan servicios básicos a la comunidad,
con el fin de adelantar una política coherente, integral y
participativa en materia de derechos humanos y derecho internacional
humanitario; diseñar mecanismos de evaluación y gestión
que permitan identificar los avances y obstáculos, de manera
periódica y sistemática, de la ejecución de las
políticas; promover la adecuación de la legislación
interna a la normativa internacional de los instrumentos internacionales
de derechos humanos y coadyuvar al cumplimiento de los compromisos
internacionales adquiridos en estas materias; y promover la colaboración
entre el sector público y la sociedad civil, a través
de los mecanismos institucionales y legales existentes para fortalecer
la protección y el respeto de los derechos humanos y el derecho
internacional humanitario.
La Comisión Nacional Permanente de Derechos Humanos y Derecho
Internacional Humanitario fue creada para dar impulso al Plan Nacional
de Acción y esta presidida por el Vicepresidente de la República
e integrada además por los ministros con competencia directa
en las temáticas de Derechos Humanos y Derecho Internacional
Humanitario y por el Alto Comisionado de Paz y cuando resulte necesario
convocara a los Organismos de Investigación y control como
la Fiscalía, Procuraduría y Defensoría del Pueblo.
El gobierno colombiano ha invitado a la Oficina del
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Refugiados, a establecer puntos de contacto permanentes en nuestro
país y a participar en la Comisión. Esta agencias de
Naciones Unidas han venido colaborando estrechamente con las autoridades
colombianas en el desarrollo de sus tareas en estas materias. Igualmente
el gobierno trabaja con el Comité Internacional de la Cruz
Roja y con diferentes organizaciones no gubernamentales.
En el tema de Derechos Humanos, como en otros
escenarios de la política exterior, Colombia ha rechazado siempre
las medidas y acciones unilaterales, las cuales, además de
ser contrarias a los principios y reglas básicas del derecho
internacional, han demostrado ser ineficaces para procurar mayores
niveles de respeto, protección y realización de los
Derechos Humanos.